Competencias clave como tendencia de la política educativa supranacional de la Unión Europea

Carlos de
Área de conocimiento
Contexto educativo
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El artículo de Valle y Manso defiende las competencias clave como inicia de política educativa como nuevo planteamiento teórico que puede suponer mejoras pero que estas no llegarán hasta que no se cumplan con unos requisitos previos. Se defiende la ida como paradigma educativo, un nuevo enfoque sobre cómo desarrollar procesos de aprendizaje.

En un primer lugar el artículo ofrece una visión internacional y sociológica para entender cómo surge este paradigma en la sociedad contemporánea. La aparición de este paradigma se corresponde con las demandas educativas de la propia sociedad contemporánea, una red compleja en las que dominan la globalización, el multiculturalismo, las tecnologías de la información y su derivación en una nueva configuración de la sociedad del conocimiento, la búsqueda de la eficiencia, la aspiración a la calidad y el desafío de la calidad, como principales ejes.

Este aprendizaje por competencias se hace desde un trasplante laboral al educativo, lo que puede tener no pocas críticas, en el que de nuevo la educación es una herramienta para el desarrollo económico de las naciones.

El aprendizaje por competencias no es exclusivo de la Unión Europea sino proviene del trabajo de la OCDE y más concretamente de los informes PISA, que sentaron las bases para la expansión del aprendizaje por competencias. Desde estas indicaciones casi todas las reformas políticas educativas internacionales comenzaron a girar en torno a ellas. La Unión Europea tomó nota rápidamente y la incorporó a sus recomendaciones.

Para entender el marco de las competencias es imprescindible atender al término aprendizaje permanente, a  lo largo de la vida, que defiende la idea de que los jóvenes necesitan aprender no solo los conocimientos que les sirvan para hoy sino la competencia precisa para los cambios futuros.

En la actualidad todos los programas europeos en sectores de la educación se generan vinculadas a estos dos paradigmas: las competencias clave y el aprendizaje permanente.

En un segundo apartado, el artículo desarrolla la idea del aprendizaje por competencias con la propuesta de la Unión Europea. Desde su creación, la Unión Europea ha considerado a la educación como clave para la mayor unidad política. A través de diferentes acciones promovidas como el plan Bolonia 1999, o el Programa de Aprendizaje Permanente 2007-2013, destaca la definición de las competencias clave derivada de la Estrategia de Educación y Formación 2010, que ha supuesto para todos los centros escolares de Europa y su profesorado un cambio de paradigma integral en la concepción didáctica del currículo y en el diseño de las metodologías empleadas para su desarrollo.

En ese proceso, debemos destacar el Marco europeo de referencia para las competencias clave del aprendizaje permanente de 2004, que concretó las competencias clave. Muchos son los autores que ha ayudado a su definición o a su aclaración, pero la competencia no es un “poder hacer” ni siquiera un “saber hacer”, sino que es “hacerlo”. Así, estos desempeños deben entenderse como resultados finales que se definen en términos claros y observables y que implican la resolución de problemas en situaciones familiares o nuevas.

El marco europeo define las competencias clave en 8:

  • Comunicación en lengua materna
  • Comunicación en lengua extranjera
  • Competencia matemática, científica y técnica
  • Competencia digital
  • Aprender a aprender
  • Competencia cívica y social
  • Sentido emprendedor e iniciativa
  • Sentido y expresión cultural

Estas competencias a su vez están compuestas por dimensiones que son: contenidos, destrezas y actitudes.

A modo de conclusión compartimos la idea con los autores de que las competencias clave exigen comenzar replanteando la formación inicial y permanente del profesorado y hacer una apuesta política compartida con el conjunto de la comunidad educativa.